Quint

Origen: Normando. El Quint conocido fue traído a Inglaterra por la gran migración que seguó a la conquista normanda de 1066. Viene de St. Quinton, tercer misionario del siglo en Gaul. En la tradición de nombramiento religiosa, que fue desarrollada más adelante que la tradición vernácula, los apellidos fueron concedidos en el honor de figuras o de funcionarios religiosos de la iglesia. En Europa, la iglesia cristiana era una de las influencias de más alcance en la formación de nombres dados. Los nombres personales derivaron de los nombres de los santos, apostoles, figuras bíblicas, y de misionarios en la mayoría de los países europeos. En las edades medias, se hicieron cada vez más popular porque la gente creyó que las almas de los difuntos continuaron estando implicadas en este mundo. Los padres nombraron a sus niños con nombres de santos ya que esperaban que protegerían al niño.

Variantes: Quinton, Quinten, Quintin, Quintyne, St. Quinton y otros.